viernes, 9 de septiembre de 2016

Cosas que veo cuando tengo los ojos cerrados

La nostalgia por el pasado es contagiosa. Y se nos pega a la ropa que usamos diariamente como si fuera una mancha o una garrapata. Dice la Wikipedia que la nostalgia (del griego νόστος «regreso» y ἄλγος «dolor») es descrita como un sentimiento de anhelo por un momento, situación o acontecimiento pasado. Y ya saben, me gusta hablar de los sentimientos, pero hay más, creo que en la comunidad cristiana ha de haber espacio para ellos. Por muy reformada que sea.
En mi iglesia también hay nostalgia. Pero no siempre es visible. Tangible. No es algo que propicie la reflexión o el desatino como ocurre con el sexo. Preferimos discutir y hacer correr ríos de tinta sobre la sexualidad de los demás, que hablar de nuestras nostalgias Y es que da un poco de verguenza, porque nos coloca, sin protección alguna, ante nuestra fragilidad como hombres y mujeres neomodernos.
Los autores bíblicos eran unos nostálgicos. Y lo sabemos por ese sentimiento que dejaron escrito sobre lo que tenían y han perdido. Los hebreos nos enseñaron, a los gentiles, a sentir nostalgía, pero de la buena, nada que ver con eso que los clásicos llamaron enfermedad del alma. Por ejemplo, Pablo, el que le abrio las puertas de la iglesia a los paganos, deja escrito, varias veces, su nostalgia por las personas que había dejado en las ciudades y pueblos donde había vivido y enseñado. Pero esa faseta de apóstol no nos ilusiona mucho. Es tan humana. Tan ordinaria. Tan poco cristiana.
¿Pero que significa, en la práctica, que mi iglesia sea nostálgica? Pues que tenemos un problema con el futuro. Y por esta vez, Huston, no nos puede ayudar.
Somos nostálgicos porque hemos optado por la seguridad dentro de los parámetros estructurales de una gran iglesia nacional siendo minoritarios. Somos nostálgicos porque estamos dispuestos a desangrarnos para asegurar la supervivencia de la comunidad cristiana que sentimos como nuestra ante las crisis. Somos nostálgicos por ese espíritu de supervivencia a toda costa que cada mañana nos saluda desde el espejo con la cara mojada. Pero esto no es propiedad exclusiva de nuestro cristianismo. No. Vengo de una sociedad nostálgica, y por tanto soy especialista en la supervivencia.
Y ser superviviente, significa entre otras muchas más cosas,  que he aprendido a ver la vida, aun cuando tengo los ojos cerrados.
Quizás sea este el momento de hacer dos confesiones sin esperar a una liturgia dominical. Primera confesión: Mi protestantismo es fálible y equivoco. No ha captado todo el mensaje profético sobre el cual se levantó.Y ha dado prioridad a la proyección social, a los pequeños triunfos locales, a la vanagloria de pensar que somos una iglesia con futuro porque tenemos una teología muy academista, porque nos regocijamos con el elogio diario y la repetición de proclamas año trás año.
Segunda confesión: Tengo muchas ovejas que optan por buscar información sobre su realidad fuera de nuestra comunidad. Por ejemplo, son lectores fieles de Protestante Digital. ¿Por qué pasa esto? La respuesta podría ser complicada, pero yo la entiendo de una manera sencilla: buscan respuestas, un  análisis comprensible y realista del mundo donde viven. Y es que mis ovejas viven en una realidad muy alejada de los debates teológicos y de las ccontroversias bíblicas.
Y esa es una de las cosas que veo cuando tengo los ojos cerrados. Nos ha faltado ser sencillos. Hemos eludido por todas las manera posible equivocarnos y para ello hemos evitado los riesgos que impone la propia vida. Como si el estar cómodos en nuestras capillas políticamente correctas,  y escondidos entre informes y proyectos nos asegurara que no experimentaríamos el dolor. Pero el dolor siempre llega. Como la nostalgia por el pasado.

viernes, 10 de junio de 2016

El desamor en los días del PC

Algunos conocidos
son capaces de recordar,
con lágrimas en los ojos,
el día que encontraron a Jesús.
Yo no puedo,
no tengo ese carisma,
de hecho creo
que fue Jesús
quien me encontró a mi.
Pero si puedo recordar
cuando comencé a desanamorarme
de ciertas ideologías.
Era el verano de 1988,
fue un verano terrible,
y a Gorbachov no se le ocurrió
otra idea
menos peregrina
que recibir en el Kremlin
a Ronald Reegan.
En el paraiso tropical
saltaron las señales de alarma,
fue durante esos días
que dejamos de leer Sputnik y Tiempos Nuevos.
La orden venía de arriba,
de muy arriba,
del trono de hierro.
Demasiada glásnot y mucha perestroika
no eran buenos bálsamos para la ortodoxia.
Algunos de mis conocidos
son capacer de recordar el amor
que viene y va.
Yo no puedo
y es que el desamor me hace más daño
que el fuego.
En el verano del 1988
los conocidos que tenía en el PC (1)
dejaron de tratarme como compañero
para comenzar a decirme ciudadano.
¿La razón?
Pensaba diferente
y tenía que ser expulsado del Edén
y a modo de escarmiento,
para que no hubiera esperanza,
colocarón un ángel
con una espada llameante
a la entrada.
Las malas lenguas dicen
que era el mismo ángel
que se presentó en el camino
que hacían Balaam y la burra.

(1) PC. Nunca significará Personal Computer

lunes, 6 de junio de 2016

Cuando la rana tenga pelos

¿Y para cuándo el doctorado en historia?
me preguntaste mientras comía spagueti con salsa boloñesa
en la Plaza San Francisco
y entonces supe
que tenias predilección por los títulos académicos,
que en ello te iba la vida.
Asi que sin meditarlo mucho,
porque no puedo comer y meditar a la misma vez,
te miré bucólicamente,
como miró Saúl al soldado
que le ayudó a suicidarse
y trague lo que tenía entre los dientes
y dije:
Cuando la rana tenga pelos.
Vengo de una tradición familiar
y de fe, por qué no decirlo también,
muy sencillas,
minimalistas,
elementales,
donde la uzansa,
donde lo importante
no era quién es mi padre,
ni a qué me dedico,
ni si tengo esto o aquello.
¿Me imaginas lidiando
con un doctorado ahora?
Ahora que las ovejas
a penas tienen hierba y las fuentes están secas.
¿Me imaginas contendiendo
con la exégesis y las etimologías,
con las bibliografías y el academicismo
galopante?
Mi imaginación no llega a tanto.
Mis anhelos son más sobrios.
Te lo voy a decir una vez,
y nada más.
En este momento de mi vida
no preciso de más galardón
o recomocimiento
que el saber
que cuando se acabe el dinero
y tenga hambre,
podré regresar a casa,
aun sin zapatos
y mi padre armará una fiesta
y me colocará un anillo entre los dedos.

jueves, 2 de junio de 2016

Hay un atípico cubano viviendo dentro de mi

En el principio era Placetas...
Desde que los recuerdos
comenzarón a atesorarse, 
por allá, por la loma de la Valette,
hay un atípico cubano
viviendo dentro de mi.
Al comienzo me asusté,
pues cuando el resto de niños
pretendía ser peloteros,
yo ya me había leido
todo lo que de Salgari
se había traducido al castellano.
Pero uno acaba acostumbrándose a todo
sobre todo si naces en aquella isla
donde el enemigo estaba a noventa milla 
y los amigos 
a nueve mil quiniento cincuenta kilometros.
Cuando el desapego por los carnavales,
el desentendimiento por el baile, 
la frialdad por el ron, 
la indiferencia por el escándalo
y el alejamiento del café
llegarón para quedarse
entonces pude decir:
el infrecuente cubano
que habita en mi, te saluda.
Todo lo demás
vino después como un regalo del cielo
como una especie de maná
que me ayudó a cruzar el desierto:
la predilección por el té negro,
la música de Albinoni,
y la fe reformada
que había dejado en ser el opio del pueblo
para ser poesía.
Si,
hay un atípico cubano
viviendo dentro de mi,
¿y sabes una cosa? 
no lo voy a desahuciar.

 
 

martes, 31 de mayo de 2016

Cuando los judíos y gentiles comparten creencias

1. Necesitamos alguien a nuestro lado que nos quiera incondicionalmente, sino nuestra vida será aciaga
2. Necesitamos ser personas importante, sino cuando nos vean diran que somos unos fracasados
3. No podemos aceptar la crítica en público, es mejor estar a la defensiva
4. Es importante poseer un piso en propiedad, sino pensaran que somos unos muertos de hambre
5. Para ser feliz tenemos que estar sanos, pues entre más vivamos más feliz seremos
6. Somos responsables de las decisiones familiares, sino estamos pendiente de todos nos sentiremos culpables
7. Cuando la persona que amamos nos es infiel no podemos perdonarle, además que dirá la gente de nosotros
8. Nuestra vida debe ser emocionante y llena de programas y objetivos a cumplir, sino pensaran que somos unos aburridos
9. Tener muchas cosas es bueno y sobre todos es importante que los demás lo vean
10. La soledad es nefasta. Si vamos solos al cine o a un restaurante la gente pensará que somos unos desgraciados.

lunes, 30 de mayo de 2016

Cuando los humanos se encuentran con los animales, ¿a qué no sabes quién sale perdiendo?

La primera noticia es de la semana pasada. Y estaba redactada en estos términos: a 11.30 de la mañana en Chile, un hombre de veinte años forzó la jaula de los leones del Zoologico Metropolinano de Santiago, que a esa hora estaba abierto al público y lleno de familias con niños, en un día festivo. En menos de un minuto el sujeto logró ingresar por el techo de la celda, donde se hallaban dos hembras y un macho de leones africanos. En ese momento se desnudó y se colgó en el cuello de Manolo, el león. Una de las hembras, llamada Flaca, molesta lo arrastró hasta el lugar donde duermen y comenzó a morderlo. El personal del zoológico activó el protocolo de seguridad que, en unos tres minutos, finalizó con la muerte de Manolo y Flaca y con el traslado del individuo a una clínica de la capital chilena.
La segunda noticia  se publica hoy. Un niño de tres años ha sido rescatado después de que cayera en el foso de un gorila en el zoológico de Cincinnati, en Estados Unidos. El pequeño se acercó hacia la verja que delimitaba el recinto y cayó de una altura de cinco metros. El gorila, un macho que pesaba casi 200 kilos, ha cogido al niño de una pierna y lo ha arrastrado por el agua. A pesar de que el simio no ha hecho ningún amago de atacar al infante, el equipo de animales peligrosos del zoológico ha disparado y matado al animal ante la peligrosidad de la situación. Se nos dice que la decisión no se ha tomado a la ligera. El niño se encuentra en el hospital con heridas graves, pero se encuentra fuera de peligro.
Estoy aprendiendo a no guiarme por las apariencias. A ser equilibrado. A no contentarme con la primera lectura sino insistir. Mirar una y otra vez. Pero sospecho, y mira que yo no soy muy de las sospechas, que se está convirtiendo en un mal hábito sacrificar a los animales que pueden representar un peligro para los humanos que invaden sus espacios. Y las señales que recibo me indican que la humanidad ha optado por la cultura profiláctica de la muerte.
Por lo pronto he tomado algunas medidas personales. No permito que Liahón y Basil I se relacionen con cualquier tipo de humano. Y he dejado de visitar los zoológicos.

jueves, 26 de mayo de 2016

Se venden gusanos de seda

Siempre que alguien coloca un aviso sobre un árbol de la calle Bruno Solano, me detengo y lo leo. Me gusta estar informado de lo que pasa cerca de casa. En el folio decia asi: Gusanos de seda. 5 euros 50 gusanos. Regalo de bolsita con hojas de morera. 670853365.

Y tuve la peregrina idea de comprarlos y ofrecerles a mis gatos unos animales de compañía durante el verano que pudieran ver crecer y cambiar detrás de un cristal. Además, por años he querido tener una bolsita con hojas de morera. Así que mataría dos pájaros de un tiro. Pero algunas ideas cambian con las horas, o con los días. La realidad es cruda.

He estado haciendo algunas averiguaciones. La mariposa o gusano de seda (Bombyx mori) es una especie de insecto lepidóptero de la familia Bombycidae originaria del norte de Asia. Se cría hoy en muchas regiones del mundo para aprovechar el capullo que protege a su crisálida, constituido por un extenso filamento de seda, producido por la oruga al retraerse para la metamorfosis. 

Ahora viene lo bueno: las metamorfosis me apasionan. Sobre todo la de las palabras. Por ejemplo, la palabra secta en las tierras católicas del Valle del Ebro tiene un significado peyorativo. Si alguien te dice que estás en una secta tú has de entender te han comido el coco. Sin embargo, para los protestantes de origen insular una secta es una especie de movimiento religioso al que uno se apunta en un ejercicio de libertad individual. Es un rompimiento con la iglesia de nacimiento y con las tradiciones de mamá y papá.

Este es el momento que debo hacer un ejercicio de eclesiología. Caiga quien caiga. Empiezo. En nuestras comunidades cristianas se nos invita a creer en lo que todos creen, en hacer lo que todos hacen y no hacer preguntas que provoquen una reflexión. Asi que me vendo, como una gente de vocación democráta y luchador por las libertades civiles; pero la realidad es otra. Distinta. Deberíamos creer que una secta es más respetable que una iglesia en terminología; pero la dura realidad me dice que no es así. 

Y coincidiendo con Tertuliano en una esquina, le digo adiós a los gusanos de seda y a la bolsita de morera. Nadie nace cristiano, es algo que se llega a ser. Pero lo hemos olvidado. Tanto los conservadores como los libertales. Como también hemos olvidado que la secta se metamorfoseo en la iglesia. En mi iglesia.